DIB -  Kreplak explicó que el ajuste de la gestión libertaria no sólo impacta en los recursos, sino también en la presión sobre el sistema público, ya que muchas personas se vuelcan a la atención en hospitales. “La gente se queda sin obra social o no puede pagar los copagos, y entonces va al hospital público. Tuvimos un aumento del 20% en la demanda. Es muchísimo”, dijo.

“Somos las provincias las que absorbemos las responsabilidades de Milei. Hacemos todo lo que podemos, pero se deteriora la salud de la gente. Faltan preservativos, medicamentos para VIH, vacunas. El programa Remediar está virtualmente paralizado. Hay menos campañas sanitarias. Y así reaparecen enfermedades como el sarampión o la hepatitis A”, lamentó.

SP