Es por ello que desde la Coordinación de Salud se enfatizó el pedido de no realizar el consumo de carnes sin control veterinario. En ese marco, se emitieron las siguientes recomendaciones:

A cazadores:

_ Realizar los controles correspondientes remitiendo al laboratorio, para el análisis, la parte carnosa de la entraña o diafragma en buen estado de conservación.

_ No dejar tirados en montes y campos carcasas de cerdos cazados debido a que otros cerdos se pueden enfermar cuando consumen la carne de animales muertos.

En caso de cría de cerdos:

_ No alimentar a los cerdos con basura ni desperdicios de restaurantes, verdulerías, mataderos o carnicerías.

_ Mantener en el criadero buena higiene combatiendo los roedores.

_ Destruir por medio del fuego los cadáveres de los cerdos para que no puedan ser consumidos por ratas u otros cerdos.

_ Luego de la faena y previo a su consumo hacer análisis siempre de cada cerdo faenado; se debe remitir al veterinario para el análisis la parte carnosa de la entraña o diafragma en buen estado de conservación.

_ Se recuerda que el único método recomendado para la detección de Triquina es la digestión enzimática.

A consumidores:

_ Comprar carnes y sus derivados en establecimientos habilitados y que cuenten con rótulo o etiqueta de fabricación.

_ El Salado y deshidratado no elimina la triquina.